Verdes
Nunca nadie podrá hablar
Tan certeramente de una mirada
Si, empíricamente, no ha vivido
El paro cardiaco por una.
No hace falta más abrigo,
Protección o alimento,
Que una ráfaga.
Como agua salvaje
Por una pared de roca,
Salvaje, cristalina y penetrante
Que puede destrozar muros,
Apagar el infierno y,
Lo más difícil,
Hacer reinar en mi corazón,
Inconformista,
la tranquilidad y evasión
para superar
este mundo decandente
